... Pasión, ...con-pasión,

12/07/2013

  ... pasión, ...con-pasión, ... compasión

Hace unos días estábamos de visita turística por Gran Bretaña, visitando los jardines y el palacio The Vyne en Basingstoke, y  su vieja y entrañable biblioteca y quise por un momento quedarme allí a vivir, cerca del busto del querido William Shakespeare. Coger una de sus amadas obras y pasar mi vida entera allí en medio del olor a cera, los libros en sus anaqueles, las escaleras, los pliegos tan curtidos, las plumas.  Releer una vez más “ Venus y Adonis”, revivir allí el amor apasionado , aquel que da la vida por el otro … “por ti miro, si mio ben”, como dice una preciosa aria de L´Incoronation de Poppea de Monteverdi.

Pero de repente la vista se fue a otra parte, … y mi corazón detrás iba como en fuga, hacia una ventana que mostraba un jardín maravilloso, la vista no paraba de recorrer praderas, bosquecillos y el rio que poderoso plantaba sus olas por allí. Los tilos que dando forma a la sombra asomaban por cualquier rincón, pequeñas prímulas entre geranium silvestris brillando más allá de las gravas del camino que hasta el infinito se perdía. Una invitación a salir por ahí, a respirar aire puro, … a coger las palabras del bardo mas famoso de la historia y a untarlas de pradera, de verdor, de luz, de humedad.

Cuando llegué aquí a casa, en medio de la meseta , el calor  que parecía pulverizar el ambiente, cargando la cabeza de una especie de corona de sopor muy densa , daba paso a un tregua,… la tarde caía lentamente y con ella la luz se volvía de color melocotón bañando el campo. Salí con mi madre al jardín, “ a respirar un  poco”, dijo ella, y todas las rosas plantadas en los caminos de granito, estaban abiertas así como si nada. Lanzando al inclemente sol que las quemaba, su aroma, la luz que en sus pétalos brillaba, los colores mas sublimes de la paleta que el universo mantiene entre sus tesoros. Esto sí que es pasión,.. amor pasional querida Venus, pasión por vivir para vestir de hermosura la tarde y para todos los que pasamos por ahí y como mariposas nos quedamos pegados a tus pétalos en una gota de zumo de piña diluida

Y de estas amigas tan rutilantes, aprendí una lección llena de potencia,... el amor en mi vida ha de ser pasional, abierto a todos y valiente, sin miedo al  calor inclemente del verano. Y quiero mi vida vestirla con estos colores, y ya no cambiar mucho, pasando cada día en el jardín, en la vida, con libros bellos, con  suaves y amorosas músicas pero al aire libre. No quiero que mi vista se pierda solitaria por las praderas,... quiero  recorrerlas con los pies descalzos y con valentía. En esto creo que radica la pasión, el motor que cambia nuestra vida y nos da energía en cada suspiro, en cada problema, en cada rincón. Mirando al amado sin miedo, y haciendo de su horizonte, nuestro camino de grabas plantado.

 

Y abrí el libro de los amores de Venus allí entre las rosas, y ellas parece que recitaban también  estos bellos versos sobre el amor que de pasión se viste, amando más allá de los infortunios y los problemas. Un amor que es capaz de reconocer al ser querido sólo por su olor. Amando a los demás por su belleza interior, aún estando sorda a todo, y cegada por el sol de la mañana.

Si no tuviera ojos y sino sólo oídos,

tu belleza interior e invisible amaría;

O si estuviera  sorda, tu aspecto  conmovería  

cada una de las partes mas  sensibles de mi ser.

Sin oídos, ni ojos para escuchar y ver,

aún me enamoraría de ti por el tacto, tocándote.  

Y aunque de este sentido del tacto me privasen,

y no pudiera ver, ni escuchar, ni tocar,

y  fuera del olfato no me dejaran nada,

aún sería mi amor por tí igual de grande;

Pues tu maravilloso rostro va destilando

un perfumado aliento que ama quien lo respira.  

   William Shakespeare.  Venus y Adonis.

Desde hace unos días un trio de ideas revolotea en mi cabeza, pasión,… vivir  con pasión ,…compasión hacia los demás. Cómo puedo lanzar el mensaje de las rosas del camino a la vida, como puedo vivir de manera más pasional embarcada en la propia línea de fuga de mi mirada, si los demás que me rodean no están en la perspectiva. Y cómo los voy a reconocer si no vivo con pasión, oliendo su presencia y andando con valentía. Esto creo que es vivir en la compasión, vivir amando con un corazón de rosa meseteña en una tarde tórrida de verano. Sin miedo, con valentía y mucha pasión por la vida .

“ PARA mí eres lo mismo  que el pan para la vida

o que los aguaceros de mayo para el campo

y tú , que eres mi paz, me obligas a igual lucha

que la que entre un avaro se libra y su riqueza.

Así estoy, día a día, habriento y satisfecho

Y o todo lo devoro, o de todo carezco.”  

Soneto 75 . William Shakespeare.

 

 



© 2007 Copyright Flores Don Zoilo S.L
TELEFONO DE CONTACTO 902 100 666.